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martes, 14 de junio de 2011

X-Men: Primera Generación



Creo que ya he confesado anteriormente que soy fan de los X-Men. Esta fascinación tiene sus orígenes en las valiosas horas de infancia que invertí viendo las caricaturas de los Cuatro Fantásticos, y creyendo que la telequinesis y otras
posibles mutaciones eran posible. Es por esa razón que, a pesar del prejuicio que se tiene, de que después de una gran trilogía, las películas que siguen son solo estrategias mercantiles, me decidí a ver tanto la historia de Wolverine, como "X-Men: Primera Generación". La película de Wolverine era como me imaginaba, solo acción sin toda la filosofía de racismo, discriminación y miedo a la alteridad que tenían las tres primeras. Ayer fui a ver la nueva película o la “precuela” de la trilogía, es decir, la que cuenta la historia previa, que explica cómo empezó todo, y me sorprendió. Es mucho mejor de lo que me esperaba.

Hay algunos críticos que dicen que esta es la mejor de la serie hasta ahora. Yo no estoy de acuerdo, ya que me parece que los actores jóvenes no le llegan a los anteriores que eran realmente muy buenos. Hay tambien mucha simplificación, entre ellas algo muy cercano al patriotismo plano, y una pérdida en cuanto al protagonismo de los personajes femeninos, que se pierden bajo el pretexto del machismo generalizado de los años 60s.

Sin embargo, hay una continuidad en los mensajes básicos de la trilogía. El miedo a lo diferente, las distintas formas de reaccionar ante la discriminación y la marginación (Malcom X vrs Luther King), la adaptación/asimilación vrs. la aceptación pública de la diversidad, etc. A estos mensajes básicos, se unen nuevos:
  • La belleza de lo distinto vrs. la homogenización del concepto estético
    La homogenización de la belleza, imponiendo cánones de belleza fijos, que corresponden a la clase dominante, a un racismo eurocéntrico, o a campañas consumistas, repercuten en la autoestima de muchas personas, que se ven anulados en su valor no solo estético sino humano. "Aunque nos aceptaran nunca seríamos considerados como bellos", le dice Big Foot a Mistique. El libro “Ojos Azules”, de Toni Morrison, ejemplifica este daño que se hace a grupos enteros, contando la historia de una niña afroamericana, que sueña con tener ojos azules para ser “bonita”. DOVE ha sacado una campaña muy interesante que intenta aportar al rescate de la autoestima de las niñas con lo que se muestra que es posible un tipo de campañas publicitarias que respeten la diversidad. En la película, la frase célebre de Mistique "mutantes y orgullosos" intenta trasladar esta idea de la belleza en lo diverso.

  • La victima que se transforma en victimario
    Lo más interesante de la figura del maloso Schmidt (aparte de lo genial que actúa Kevin Bacon en este rol), es que se parece muchísimo a lo que será Magneto en la trilogía. Magneto tiene muchas de las ideas de su torturador. Es posible que exista entre ellos una especie de síndrome de Estocolmo, en el que la vícitma, aunque siga sintiendo un profundo desprecio por su vitimario, se identifique tanto con él que resulte imitándolo. El niño maltratado se convierte en maltratador, el revolucionario perseguido se conviernte en dictador, etc.
  • El racismo paternalista

    En la trilogía Profesor X es el bueno y Magneto el malo (aunque ninguno de los dos deje de tener más aristas). En esta película, me pareció muy interesante que Magneto acuse al Profesor X de una especie de racismo paternalista. Charles Xavier (Profesor X) se siente superior a los humanos, y su actitud de protección puede ser, en algunos casos, también una forma de desprecio, de caridad, de sentirse bueno, o como él repite en toda la película “nosotros somos mejores humanos”. Esto puede que explique el respeto que siente por Magneto y la imposibilidad que tiene de cuestionar su moral: Charles y Erick son las dos caras de una misma moneda. Ambos se consideran superiores, aún superiores a los otros mutantes.
  • La elección
    Algo que se cuestiona en la película es hasta qué punto una persona es “buena” o “mala” por naturaleza y si el acatar órdenes exculpa al victimario. En la película, los protagonistas están más allá de una moral fija. Si bien hay “equipos” de buenos y malos, las cartas se pueden volver a mezclar en cualquier momento, tomando los unos el puesto de los otros, y yendo de un lado al otro según las convicciones del momento. No existe la idea calvinista de la predeterminación de la gracia de dios, sino que existe la posibilidad de una elección que puede ser repensada y replanteada en cualquier momento. Lo que implica una resposabilidad del individuo y muestra que esa división entre “buenos o malos” es subjetiva y circunstancial.

Interesantes también son las citas que se hace de otras películas, como la Sala de Guerra de la película Dr. Strangelove de Stanley Kubrick, la idea del “yo real” o el “yo verdadero” de Schreck, la chica mala sexy y la escenografía de películas de agentes de los años 60s y 70s, entre otros.


Sala de Guerra de la película Dr. Strangelove de Stanley Kubrick



Y por supuesto, los efectos especiales, que son muy buenos.

En resumen, una película que se puede ir a disfrutar sin pensar, o a pensar y disfrutar, o a disfrutar y discutir luego. No es una película indispensable, como me atrevería a decir de la trilogía anterior, pero está bastante bien.

Les dejo el trailer:


Por cierto, me pareció bonito ver al chico de “About a Boy” ya crecidito y como uno de los personajes de la película. Uyyy no, cómo pasa el tiempo!!

domingo, 11 de octubre de 2009

Samaria de Kim Ki-duk


Les dije que tal vez se me cruzaba otro tema y cabal, se me cruzó "Samaritana" (Samaria o Samaritan Girl) del director coreano Kim Ki-duk. Genial.
La película tiene un tema principal que se divide en dos temas supeditados a este. El tema principal es la prostitución adolescente. No se se trata en este caso de redes de explotación, sino de un fenómeno que se ha dado en muchas ciudades grandes y que ha sido provocado por el consumismo y el haber convertido al cuerpo como un producto para vender. Las chicas (más chicas que chicos) venden su cuerpo para comprarse el celular más caro, o irse de vacaciones o pagarse los estudios. Claro que el cuerpo como moneda también es utilizado y explotado en "rality shows", con las modelos, las artistas de cine, hasta en trabajos "normales" donde se busca a chicas con buen cuerpo, jovencitas, para trabajar en tiendas o en los bancos.

Pero volvamos a la película. Yeo-Jin y Jae-Young son dos chicas adolescentes que se quieren ir de vacaciones a Europa. Para reunir el dinero Yeo-Jin decide vender su cuerpo. Jae-Young no está de acuerdo, pero por amor a su amiga le ayuda a hablar con los clientes, a citarlos y a guardar el dinero. Un día Yeo-Jin muere de forma trágica. Jae-Young queda tan traumatizada que agarra la lista de clientes y se va acostando con ellos, uno por uno, y les devuelve el dinero que les cobraron. Esto como para revertir lo sucedido, además de que ella siempre se sentía mal por dejar a su amiga que se "rebajara" sola acostándose con todos esos hombres.
Por el otro lado, el papá de Jae-Young que es policía, es padre soltero desde que se murió la esposa, y es un padre muy tierno y carñoso. Por casualidad se entera de lo que la hija está haciendo, pero no puede hablar con su hija al respecto. Por esto la situación va escalando hasta que mata a uno de los clientes. Al darse cuenta de las consecuencias de lo sucedido y para ayudar a su hija, se la lleva a un corto viaje, en el que le ayudará a tomar distancia y a prepararla para el futuo cercano en que él ya no esté con ella.



La película está dividida en tres partes: "Vasumitra", "Samaritana" y "Sonata". Vasumitra, por la historia de la prostituta Vasumitra, que se dice que todos sus clientes se convertían al budismo cuando se acostaban con ella. Por eso Yeo-Jin le dice Jae-Young que le llame Vasumitra. Samaritana (Samaria), la parte en que Jae-Young se acuesta con los clientes, por la historia de la biblia, en que un samaritano, aún siendo de un grupo despreciado, ayuda al que estaba necesitado. Y por último "Sonata", la relación padre-hija, por la marca de carros "Sonata" (será este de Hyundai?) que según el director tiene la fama en Corea de ser un carro de "pobres" o de "clasemedieros". Es decir, todos estos nombres de "rechazados" que al verlos bien valen más de lo que algunos quisieran.

Kim Ki-duk dice que la película se trata del perdón, pero a mí lo que más me gustó fue esa forma de cuidarse unos a otros, sin juzgar, sin intervenir en la vida de los demás, por más que no estuvieran de acuerdo con lo que hacían sus "protegidos". Solo estaban allí para abrazarlos y darles un cariño casi incondicional. Eso me gustó. Además que, como dice El Kontra, este director tiene una fotografía y unas imágnes impresionantes, muy poéticas. Así que deplano, se las recomiendo.


Y también la otra que he visto de él "Primavera, Verano, Invierno, Otoño y Primavera", que por cierto la dieron en CineEspecial con el nombre "Estaciones de la Vida".

Si quieren ver Samaria, está en youtube en español. Aquí el link: link.

Que tengan una buena semana.

PS. Por cierto esta película me hizo también reflexionar sobre el caso de Polanski y las relaciones "de mutuo acuerdo" de mayores con adolescentes.
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