Hay muchas razones por las cuales en los últimos meses se ha tematizado en varios medios guatemaltecos el tema de la violencia y las mujeres. Tanto el tema de las mujeres violentas como el de la violencia hacia las mujeres. Entre las razones están:
- las diversas candidaturas presidenciales, vicepresidenciales y de diputación en las que por primera vez se observa una alta participación femenina, con sus consecuentes riñas competitivas
- la captura de mujeres a las que se les sindica del secuestro y asesinato de un niño
- como una reacción a las peticiones al estado para que brinde protección a las mujeres ante el aumento de casos de feminicidio, violencia doméstica y hostigación pública
Es interesante, porque vemos que la imagen tradicional del género femenino no ha cambiado. A la mujer se le clasifica como virgen, bruja o puta, no hay intermedios. Tanto la virgen como la puta son seres sumisos, utilizables, con la diferencia de que la última es peligrosa, porque si bien no es físicamente agresiva (por supuesto aquí las dóminas no se toman en cuenta) es capaz de seducir al hombre quien, sin voluntad alguna ante sus encantos, es capaz de ser llevado a realizar actos terribles.
Estos roles pre-establecidos para el género femenino que defienden muchas iglesias y grupos "tradicionalistas", es una de las razones por las que no me gustó la tan premiada película "The Tree of Life", en la que la esposa/madre es la típica virgen/santa/mártir que conformaba el ideal de mujer/madre en las películas de los años 50's. En esta película, se presentan los roles masculino y femenino como la lucha constante entre la "naturaleza" (o mejor tal vez el instinto) = padre, frente a la "gracia" (o mejor la virtud) = madre. La mujer aparece como un ser etéreo, casi sin relación con este mundo si no es a través del amor a su marido y a sus hijos. El padre, es el rudo, el exitoso, el que prepara a sus hijos para la dureza de la vida.
Pero para ver a las mujeres como seres humanos como son, debe aceptarse que son capaces de lo más alto como de los más bajo, como cualquier hombre. Y si bien a veces tenemos distintos estilos, podemos ser igual de buenas e igual de malas que aquellos.
Por otro lado, el negarnos la opción de la agresividad, que solo se nos permite cuando está dirigida a subalternos (sirvientas, hijos, personas de condición social inferior), hace que muchas mujeres no salgamos de situaciones de dependencia o de maltrato, o no podamos escalar posiciones en los trabajos, en los que la "agresividad" (masculina) es considerada virtud.
En el cine y en los comics, las mujeres a las que se les permite la violencia están generalmente vestidas de forma muy sexy. Tenemos entonces la situación absurda de heroínas o malvadas, que tienen que correr con tacones de aguja o tienen que luchar contra hombres acorazados, vestidas en una especie de bikini, o con un gran escote. Esto es, me parece, para que los hombres y las mujeres, no las sientan como una verdadera amenaza.
Por eso me pareció muy interesante la serie que realizó Méndel Samayoa llamada Sweet Dalila, sobre una sicaria en Guatemala. Una chica que, si bien es muy buena en la cama, no se viste de una forma sensual, sino más bien toma la indumentaria típica de los asesinos masculinos (la capa, los lentes oscuros). Es decir, no es la chica sexy, agresiva pero necesitada de protección como lo es, por ejemplo, Rosario Tijeras o, hasta cierto punto, Perdita Durango. María Mercedes Arce como Sweet Dalila representa esta mujer "neoliberal" de una forma muy convincente.
Al ser entrevistado el director en la revista Recrearte, explicó:
Sin embargo, el primer proyecto netamente tuyo es Sweet Dalila, ¿dónde nació la idea de este cómic?
Me reuní con un amigo y mi prima para decirles que quería hacer un cortometraje llamado El malo, por diversas circunstancias no logré hacerlo. Después, leyendo mis libros de Boogie el aceitoso de Fontanarrosa, encontré que él decía, por medio del cómic, lo que yo quería decir. Así nació la serie de 30 cortometrajes que escribo, produjo y dirijo, llamada Sweet Dalila. Con esta parodia, siento que estoy diciendo lo que debo. Quiero que al presentar las cosas con humor negro, alguien reflexione y diga: ¡Basta!
¿Por qué se llama Sweet Dalila y por qué este personaje es mujer?
Porque quise ironizar con la dulzura -sweet- y porque Dalila venció a Sansón, encima, para satirizar más, Dalila significa Delicada. Y es mujer porque las mujeres tienen una capacidad de raciocinio muy fuerte. Sweet Dalila es el arquetipo de un ser humano, pero con todas las ventajas de una mujer.
Aquí les dejo dos episodios.
Creo que debo agregar que esta serie fue hecha antes de que empezaran los asesinatos de pilotos, por lo tanto aclaro así que ni el director (me imagino), ni yo, apoyamos este tipo de violencia.
Para seguir con el tema de la violencia desde y hacia las mujeres, les recomiendo que el volumen de mayo de la revista LaCuerda de Guatemala, que pueden leer aquí.




